Créditos: Bancolombia

Por Andrés Jaramillo, director de EnergEIA

El sector de la energía eléctrica está experimentando un cambio como nunca antes en su historia. Estos cambios se enmarcan en una transformación aun mayor como es la llamada cuarta revolución industrial. Esta nueva era, como lo diría su promotor Klaus Schwab, no sólo cambiará lo que hacemos y cómo lo hacemos, sino esencialmente lo que somos como seres humanos. Esta nueva era aprovechará la alta capacidad de procesamiento de información, la ultraconectividad y la nanotecnología para desarrollar habilidades cognitivas inimaginables.

La cuarta revolución industrial se caracteriza entre otros por la alta y profunda velocidad de penetración de los cambios, lo cual hace que rápidamente asimilemos nuevas tecnologías y procesos. Hoy en día, un producto o servicio digital es asimilado por millones de personas, en muchos casos, en cuestión de minutos.

¿Cómo está cambiando el sector energético?

La cadena productiva del sector eléctrico lleva más de 100 años de funcionamiento mediante unos elementos generales prácticamente inalterados: centrales de generación grandes y generalmente alejadas de la demanda, largas líneas de transmisión, subestaciones, etc. Hasta ahora la operación de sistemas eléctricos ha requerido generar la energía en el mismo momento que se consume debido a la falta de elementos de almacenamiento a gran escala, pero ahora estamos presenciando nuevos cambios.

Estamos ante un nuevo panorama en el sector eléctrico, ya no es lineal, traer la energía desde sitios alejados y que el consumidor pague toda la cadena productiva.

Ahora la energía no sólo viene desde grandes centrales eléctricas hacia los hogares, sino que puede ser generada desde diferentes lugares: techos, fachadas, ventanas… podríamos decir que un edificio o un hogar sería como una micro central eléctrica.

La energía solar, un sector con potencial

La energía solar para el sector comercial e industrial ya es una opción viable financieramente. Según la international Renewable Energy Agency (IRENA) para el 2050, las fuentes de energía renovable representarían como mínimo el 85% de la capacidad instalada a nivel mundial.

Además, la comercialización de energía, ante la posibilidad de ser generada de manera local con paneles fotovoltaicos, podrá hacerse entre comunidades organizadas como cooperativas energéticas, entre clientes habituales y suministradores tradicionales. Todo esto redundará en una mayor inclusión en el mercado, flexibilidad y competitividad para todos.

Frente a este paradigma podríamos estar ante las últimas mega obras de infraestructura energética tradicional, pues las grandes centrales, termoeléctricas o hidráulicas podrían ser en un mediano plazo fuentes de energía complementaria o de respaldo, ya que los usuarios masificarán el uso de recursos energéticos distribuidos.

Créditos: Bancolombia

Artículo escrito en el 2018, por Andrés Jaramillo, Director de EnergEIA de la Universidad EIA, para Capital Inteligente de Bancolombia. Link al artículo original.